martes, 29 de diciembre de 2009
100 years ago: principios épicos.
Jake Collins. Sonrisa de angel, cerebro diabólico. Papá y mamá de buena familia, pero eso de la pompa británica y el título... creo que se la sopla, tío.
Brian Yeats. La responsabilidad, la calma. Heredero ilegítimo de algún estirado con familia, yo que sé.
Mike Houghton. Pues eso, Mike. Oveja negra de una de las familias más influyentes de Inglaterra. Con más titulos que la puñetera reina, tío.
Y ella, Nellie Cornwell. La chica que va con los tres delincuentes esos. Hija de lady Elena y Lord Henry Cornwell, muerto antes de que ella naciese de un ataque al corazón. La niña menuda, inteligente e insolente que se empeñó en llevar una camiseta de los Rolling Stones en lugar de la camisa de su uniforme en su primer día, ganándose un castigo, una charla sobre decoro con miss Jones acerca de lo que una futura señorita decente de su clase, Cornwell debía y no debía vestir y la simpatía de Jake y Mike, que decidieron que Jagger y Richards tenían que ser muy guays, tío si a miss Jones le parecían inadecuados.
Mike siempre dice que fue Jake, pero Jake, aunque no lo diga, sabe que fue Mike. Él disparó la alarma de incendios que libró a Nellie de la interminable charla con miss Jones y que logró el primero de una larga lista de castigos conjuntos para ambos, que escuchaban a escondidas la reprimenda. La mala suerte, o su deplorable falta de experiencia delictiva por aquellos tiempos, quisieron que ese pardillo sustituto que daba matemáticas les sorprendiera nada más dar la alarma. Una alarma de incendios hizo inseparables a Mike y Jake. En la sala de castigos, tras prometerles que les enseñaría la música de esos melenudos con guitarras que habían escandalizado a miss Jones, Nellie se unió a ellos. Brian, vino después. ¿Bastardo? Mi madre me dijo que mi padre, era un putero con los ojos juntos y ciertos rasgos que podrían indicar retraso mental, tal vez deberías llamarme hermanastro, tal vez la mayoría de los aquí presentes puede hacerlo... respondió a Linton y su cuadrilla cuando trataban de ser crueles con él, imitando su acento de lameculos pijos de mierda, tío. Era 14 de septiembre 1964 y ese día se completó la formación del club más exclusivo de todo Londres, en el que sólo se admitían renegados y bastardos.
viernes, 25 de diciembre de 2009
feliz navidad. PD: música maestro!
¡Sonría, por favor!
PD: Contadme que pensáis de ellos, de lo que escriben, de los Beatles, de las Navidades, de lo que se os pase por la cabeza, quiero escucharos(leeros)!!, además estoy frus-tra-dí-si-ma con el photoshop, sacadme una sonrisa por caridad navideña... jusjusjus
domingo, 20 de diciembre de 2009
like a rolling stone.
Mike odia toda esa mierda. Esa gente, ese apellido. Mike odia casi todo, incluído a sí mismo. Por eso se rebela. Porque se aburre. Porque puede. Porque quiere. Es su forma de eliminar de sí mismo su apellido, de escupir en su condición, de mancillar su aristocrática sangre
Mike no escucha a Dylan, él es un tipo duro joder, pero si lo escuchase sabría por qué Nellie ríe cuando mira con escepticismo sus vinilos. La primera vez que escuchó Like a rolling stone supo que siempre le recordaría a Mike. Porque Mike es como un perro callejero sin dueño, como un ave sin alas, like a rolling stone...
viernes, 18 de diciembre de 2009
De esos que debes evitar.
Hay gente que nace para morir joven y de manera trágica, como en las películas, tarde o temprano acaban desangrándose en un parque, con los sesos esparcidos en alguna cuneta o en el fondo de una piscina vacía, ahogados en su propio vómito, entre pastillas, botellas vacías y adrenalina contenida. Mike es de esos.
martes, 8 de diciembre de 2009
-¿cómo lo sabes?
-pues porque he aprendido a hacer tarta de mermelada de frambuesa, sólo para tí. para que me quieras aunque sea la décima parte de lo que le quieres a él. y porque sé cuando necesitas que te deje sola y cuando quieres que hable de tonterías, cuando quieres decir algo importante y cuando necesitas esconderte debajo de la cama. porque te conozco mucho mejor que él y, aún así, te quiero. pero tú eres tan estúpida que te enamoras del tío que se enrollará con cualquier rubia de bote el día que le cuentes a tus amigas que no puedes vivir sin él.
viernes, 20 de noviembre de 2009
El abuelo.
No vengas a decirle a mi abuelo que unos perdieron y otros ganaron, que la vida es así, porque su infancia se fue entre campos de trigo y curruscos de pan.
Enterremos al Sepulturero Mayor, pero no enterremos la memoria.
jueves, 12 de noviembre de 2009
domingo, 8 de noviembre de 2009
.ese día se rompió la primera cuerda de la guitarra.
jueves, 5 de noviembre de 2009
sábado, 31 de octubre de 2009
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Vamos a dejar a la pequeña Monique y su suspirador anónimo(anonimísimo)porque os quiero hacer una publicidad diminuta... Señores, señoras, señoritas y otros seres que tienen la delicadeza de leer este blog, ante todos ustedes declaro abierto:
isolata la pioggia.chubascos aislados.
Los isolatalapioggianos y su representante en la Tierra(osease, yomimeconmigo)les invitamos a visitarnos en esta nuestra little corner of the world, vigilen sus permanentes, la electricidad estática y las tormentas inesperadas son continuas(y aún así son inesperadas,SÍ). Besos eléctricos con olor a tormenta de verano para todos. :)
Corto y cambio.
viernes, 30 de octubre de 2009
domingo, 25 de octubre de 2009
Claro como los poemas de Lou Reed
lunes, 19 de octubre de 2009
sábado, 17 de octubre de 2009
Barcelona, I love you

-Lo siento, es que, yo, cuando me enamore, tiene que ser en Barcelona, mojándome con una tormenta de verano como la de aquel día, bajo las obras de la Sagrada Familia...
-¿Y luego?
-Luego subiríamos a Montjuic a sentarnos y mirar como descargan barcos en el puerto mientras comemos gominolas.
-¿Lloviendo?
Ella puso los ojos en blanco, él nunca entendería nada de nada.
-¡Claro!
(Enamorarse de ciudades es más fácil y duele menos)
Con más eme de María que nunca.
Tengo la mala suerte de encontrarte cuando ya estás perdido...
domingo, 11 de octubre de 2009
Marinero en tierra
miércoles, 7 de octubre de 2009
martes, 6 de octubre de 2009
Remontando cascadas
jueves, 27 de agosto de 2009
El día que vivímos
-Menos mal que está lloviendo...-dijo una voz en su oído. Era Victor, siempre optimista.
-¿Por...? Si os moríais de ganas por salir...
-Si, pero con el bajista semi-inconsciente, es dificil tocar.
-¿Qué le ha pasado a Ser?
-Que con los nervios le da por imitar a Lou Reed y había demasiado ron a su alcance... jaajajajaja, en otro momento le partiría el bajo en la cabeza, pero le ha salvado la lluvia.
-Jajajajaja sois unos colgados, tío, algún día os la vais a cargar en serio. Oye, ¿qué hace ahora?-miró con curiosidad hacia la escalerilla, dónde, con serias dificultades, Sergio intentaba subir al escenario.
-No sé, joder... voy a ayudarle porque fijo que se cae y como se joda un solo dedo... lo mato...
Pero cuando llegó, ya había subido, con una acústica en la mano que trataba de enchufar a los amplificadores tapados con plásticos que todavía no habían retirado con la esperanza de que parase de llover.
-¡Bájate de ahí, que te vas a electrocutar, idiota!-le decía Victor sin mucho interés. Todo el mundo miraba al escenario, la lluvia no daba tregua, todos estaban calados ya. Finalmente, consiguió enchufar la guitarra y, tambaleándose se colocó en el centro del escenario. Se hizo un silencio sobrecogedor, sólo se escuchaba el sonido de las gotas de lluvia estrellándose en el suelo. Las miradas de asombro de cientos de personas estaban concentradas en Sergio que, sin percatarse de la expectación que causaba, se colocó el sombrero y comenzó a tocar los acordes de 'Let it be'. Y todo el mundo cantó al compás del viejo himno. Cientos de voces, de corazones, de personas fueron una. Aquel día, bajola lluvia, 'Let it be' tuvo más significado del que jamás habrían concebido Jonh y Paul. Cuando la canción terminó, todos comenzaron a aplaudir y a vitorear a Segio, que desconectó la guitarra y la dejó sobre el amplificador. Dio unos pasos hacia el centro del escenario y, ante el estupor de todos, vomitó a un lado, se inclinó para agradecer los aplausos y se desmayó sobre el público, que le recogieron encantados, dejándole en el suelo.
Ninguno de los presentes volvería a sentirse tan vivo como aquel día.
domingo, 23 de agosto de 2009
In the sky, with diamonds...
No pensaba en la gente, había pensado mucho en la gente últimamente. Sólo pensaba en la muerte. Iba a morir en menos de un mes; dejaría de existir, no podía levantarse de la cama, no podía hacer un último viaje, no podía pasear por el parque, sólo podía pensar. Pensar en la muerte. Porque cuando te dicen que vas a morir y no puedes levantarte de una cama con olor a enfermedad sólo puedes pensar en la muerte. Quería dejar algo, una huella, una prueba que constatase su existencia. Había pensado en escribir algo, incluso había pedido un cuaderno, ahora tenía un bonito cuaderno de tapas azules sobre la mesilla, pero no había sido capaz de comenzarlo, era como si empezar a escribir ese cuaderno lo convirtiese todo en real, no había tenido valor.
INSTRUCCIONES PARA SEGUIR SONRIENDO CUANDO YA NO PUEDA OBLIGAROS,
decía la primera línea.
-Todos los días, sobre todo los tristes, tenéis que escuchar la música con el volúmen reglamentario, es decir, el que haga temblar los muebles de la vecina.
-Los martes, tenéis que doblar la ración de regaliz, para que la semana no se os haga tan larga.
-Nunca perdáis el tiempo.
Y le seguía una línea tachada, como si se hubiese arrepentido de algo que pensaba aconsejar. Unos renglones más abajo continuaba con aquella caligrafía tan suya.
No sé, creo que tampoco lo he hecho tan bien con mi vida como para deciros a vosotros qué hacer con la vuestra, así que, solo una cosa más: por favor, SED FELICES.
Al final siempre acabo haciendo las cosas mal y tarde, ya no voy a poder llenar este cuaderno de historias, sonrisas, personajes, lugares ni fotos, como debería haber hecho. No importa, creo que tú podrás hacerlo mejor, es mi única petición, llena este cuaderno de vida, que yo no tengo tiempo.
Y ahora me toca a mí llenar este cuaderno. Porque ella ya no está. Porque tú ya no estás. Te fuiste. Luchando. Hasta con la muerte tuviste que luchar, ni siquiera Ella te lo puso fácil. Pensaba que si no me despedía de tí no sería real, que no te pasaría nada, que volverías a casa como las otras veces. Que infantil. Ahora mal y tarde, como siempre, en eso nos parecemos, tengo que despedirme de tí y acabar lo que tú empezaste.
Eras una persona especial, eras todo lo que una persona puede ser en tan poco tiempo, eras lo que quisiste ser. Tenías una mirada directa, brillante, pasabas por el mundo dejando tu perfume de fresas con nata, regalando sonrisas y fomentando sueños. Creo que nunca llegué a intuir siquiera quién eras. Todavía me pregunto quién sería aquella persona que entró en nuestras vidas, las descolocó y se fue dejándose su luz, Lucía.
Duele usar el imperfecto de indicativo.
sábado, 22 de agosto de 2009
Te espero en: 40°26′N 3°41′O / 40.433, -3.68340°26′N 3°41′O / 40.433, -3.683
-Odias los aterrizajes.-había dicho ella cuando le conoció, con esa espontaneidad y ese gesto impaciente que la caracterizaba. Él lo negó y supo que había perdido cuando sonrió con indulgencia y le regaló otra perla sobre la ciudad que amaba, una de esas cosas que no se encuentran en las guías.
-No te gustará Madrí, es un continuo aterrizaje.
Ella era un continuo aterrizaje, una turbulencia, era como salir del metro de Banco de España viendo la luz rojiza caer sobre el Retiro, era cruzar la Gran Vía por medio sin mirar, era Madrid en estado puro.
Aquel día comprendió qué quería decir la chica de los ojos de luna cuando hablaba de Madrí, pero le gustó, se enamoró de la ciudad del "No pasarán", del viento del pueblo, de los locutorios dónde se hablaban mil idiomas...
miércoles, 12 de agosto de 2009
viernes, 31 de julio de 2009
De pomelos, mandarinas y huidas.
-¿Es una órden?-su voz temblaba de duda, pero tenía una nota de desafío.
-Es una súplica.-supo al instante lo que ella intentaba- No vas a hacer eso, te conozco y no voy a dejarte hacerlo, si no quieres no te cases conmigo, mejor, podemos borrar este momento. Olvidarnos. Prometo no volver a intentarlo, no hablar de bodas nunca jamás, tendremos una palabra clave para las bodas, ¿de acuerdo? si por algún motivo tenemos que referirnos al tema lo llamaremos...¡pomelo!...
-¿Pomelo?
-Pomelo. Pero por favor, no utilices esto como una excusa para dejarlo, no voy a presionarte, joder, yo nunca te he presionado, te quiero, te conozco, sé que no te van estas cosas, ha sido... un acto reflejo.-evitaba mirarle a los ojos, su mirada iba de un lado a otro, como un tigre encerrado en una jaula, buscando una salida...
Con delicadeza la tomo de la barbilla obligándola a mirarle y trató de hacerla entender todo lo que no podía decirle en palabras.
-Y si alguna vez cambio de opinión, ¿en las invitaciones tendremos que referirnos al evento como la fiesta del pomelo?
-Tal vez.-sus ojos chispearon de alivio-Además, tendría sentido, el pomelo es un injerto y una boda es una unión de dos frutos maduros, de dos personas.
-Esta pillado por los pelos hasta para tí...
-¿Prefieres mandarina?
-No, pomelo está bien...
viernes, 24 de julio de 2009
Pequeño rock&roll
Sergio es un tipo duro de esos de película de los años cuarenta, como Humphrey, o eso intenta, porque está harto de hacer manualidades para pegarse los trocitos de corazón, siempre se le está rompiendo porque lo pone en absolutamente todo lo que hace, en su música, en sus sonrisas tímidas(esas que son deverdadverdaderas)y en sus miradas infinitas.
Sergio vive en una época que no es la suya, él camina, siente, piensa y hasta respira como una rockstar de los sesenta. Puede ser que haya nacido tarde.
martes, 14 de julio de 2009
-Me encanta esta canción.
Miss Curiosity.
domingo, 12 de julio de 2009
Quiquesuspiros...
sábado, 4 de julio de 2009
sábado, 27 de junio de 2009
miércoles, 10 de junio de 2009
El último acorde

Aquel verano era un recuerdo de luces y escenarios, de solos de guitarra y sonrisas "de esas". De aquel chico que fumaba Malboro y sonreía solo a medias. De aquel mechero que nunca encendía, de cuerdas que se rompían y acababan de pulsera. De las charlas trascendentales y las memorias llenas de olvidos, de eternas aspiraciones. Fue el verano de las púas al vuelo y la furgoneta gris llena de color que siempre estaba llegando. Fue el verano que ambos se enamoraron de la clave de fa. El verano que se escribió la gran canción y se perdieron las últimas grandes batallas en nombre de la música, la paz y el amor. Fue un triunfo fracasado. Fue el momento más vivo de la muerte. Fue la despedida de lo que se soñó. Fue el rock and roll. Fue el verano del amor.
viernes, 29 de mayo de 2009
She said, she said...
Me miras. Siempre me miras. Con esa superioridad tan tuya, con tus malditos rayos equis. Tus rayos equis de superhéroe en paro. ¿Desde cuando tienes los ojos tan grandes?
Dios, tengo una regresión preadolescente. Soy incapaz de mirarte a la cara. Madre mía, soy tan trasparente. Me estoy poniendo histérica. Me largo.
Sólo soy capaz de devolverte la mirada durante unas milésimas de segundo, cuando tú hablas con cualquiera, cuando tú no miras.
Me siento como si tuviese gripe.
No soporto tu absurda camiseta, roja, blanca, quiénsabe. No soporto tu peinado vulgar, decolorado. No soporto tus zapatillas hechas por niños indonesios en alguna fábrica que no conocerás. No soporto la música que suena cuando te llaman al móvil. No soporto a tus estúpidos amigos. No soporto que me mires como si lo supieses todo de mí. Pero, sobre todo, no soporto tu sonrisa. La que ilumina las once menos cuarto de la mañana.
Me mata. Me matas.
Pero sigo mi camino. Y pienso. Pienso en lo que me espera a las tres menos cinco, cuando haya torcido la esquina de la iglesia. Por precaución. Porque a mí no me importa, pero a tanta gente le importa tanto... Siempre acelero el paso cuando queda poco para torcer nuestra esquina. Su esquina, en realidad. Y ralentizo al llegar como si no me esperara ver, parado, delante de la iglesia, el citroen rojo impertinente, como todos los días desde hace cinco meses. Y a él. Fumando. Con el codo apoyado en la ventanilla. Esperando para llevarme a nuestro oasis de Lavapiés.
Intercambiamos sonrisas y miradas de triunfo. Huímos de la rutina de nuestras vidas. Huímos de todos. Y el camino se hace eterno. Y las escaleras hasta arriba se resbalan entre suspiros y besos en los descansillos.
Ambos sabemos que lo nuestro no es ningún romance épico. Que algún día se acabará, pero lo pasamos bien. Me gusta el sabor del tabaco en los recovecos de su boca, sus manos torpes en los botones de mi camisa, su mirada pensativa cuando me mira a través del espejo.
Pero él no es tú. Y eso explica tanto.
Y a las cinco en casa. Y que mamá no se entere.
martes, 26 de mayo de 2009
Tormentas de verano
Te quiero porque con esa sonrisa haces que no me importe perderme los relámpagos, ni siquiera cuando el cielo está naranja.
Te quiero porque tienes tres sonrisas sinceras y una fingida.
Te quiero porque rompes mis teorías cínicas y nihilistas.
Te quiero porque sonríes cuando digo que hace falta una tormenta de verano en pleno noviembre.
Porque cerca tuyo siempre huele a canela y lluvia.
La niña de doce años que ya no era una niña ni tenía doce años, miró directamente al hombre de los ojos castaños infinitos y volvió a ruborizarse y a temblar. Seguía oliendo a canela y a lluvia. Seguía recordándola todas las tormentas de verano que no había visto. Seguía siendo lo prohibido. Lo inalcanzable. Pero ella ya no creía en prohibiciones. Ni en cosas inalcanzables. Arrugó el papel que sujetaba en su mano y sonrió divertida. Él sintió que no había marcha atrás, que ella tenía el control, que ya no tenía doce años. Le empujó contra el muro de sus complejos y perdió el sentido(común)entre sus brazos prohibidos. El cielo tronó con envidia y comenzó a llorar por su amante perdida, aquel edificio gris aburrido, con aspecto de hospital sería el testigo de la tormenta de verano que al fin desató sus ganas. La más eléctrica de las tormentas. Y aquel horrible edificio recuperó su color entre suspiros que pedían un más allá infinito. Un infinito que duraría apenas unos minutos.
martes, 19 de mayo de 2009
Él era la carcajada a escondidas del profesor, una mirada de sorpresa, la guinda negra sobre el pastel de lo extraordinario, un Leonardo Da Vinci perdido en un mundo en el que ya estaba todo inventado. El chico sin reflejo se resiste a que algún flash desconsiderado le robe el alma, pues la guarda para regalársela a la chica que colorea el mundo con cuatro cuerdas. Pero sssssssht es un secreto, ni siquiera él lo sabe aún...
Mi conexión odia a todo el mundo.
martes, 28 de abril de 2009
Let it be.
Dijo el chico que se había enamorado de su guitarra.
lunes, 20 de abril de 2009
Como el viento
Se sentía sola. Muy sola. Allí nadie podía comprenderla, ella no pertenecía a aquel sitio. Pero no escapaba, porque sabía que allí a dónde pertenecía no la aceptarían. Su soledad y su miedo al rechazo eran para ella una prisión aún más impenetrable.
La pequeña se acercó a la ventana y se arrodilló a su lado. La miró a los ojos y la acarició entre las orejas.
¿Qué te pasa gatita de ojos tristes?
Ya he vuelto :)
miércoles, 8 de abril de 2009
Con un par de aspirinas
En el ascensor, saca una goma del bolso y se recoge el pelo, mientras, examina su rostro ante el espejo, apenas quedan rastros del maquillaje de la noche anterior, tiene ojeras y las pupilas dilatadas, pero hay una marca más profunda, algo que no se aprecia a simple vista, la mirada de derrota, de abatimiento, las arrugas de su alma. Busca en el bolso y saca un cigarrillo y un mechero, lo enciende mientras sale del portal, tratando de ubicarse mientras desayuna frustraciones y humo. Comienza a caminar en dirección a su casa, encendiendo un cigarrillo con otro, sonriendo a los niños pequeños con los que se cruza y tarareando esa canción de Sabina que tanto le gusta. Al pasar por delante del bar de Carlos para a comprar tabaco, todos la saludan, Amelia, sonrie a Juanjo el mecánico del taller de al lado, a Pedro el panadero y a todos los demás conocidos, nunca nada cambia allí. Sube a casa fumando, deja el bolso encima de la silla y enciende el equipo de música, la voz de Janis Joplin le da la bienvenida a la angustia de su día a día. Se toma dos aspirinas y mientras se desnuda camino de la ducha, le viene a la memoria una escena de la noche anterior en la que un caballero andante trataba de salvarla de otra experiencia vacía. El agua caliente le resbala por la espalda, le devuelve, poco a poco, todos los recuerdos que no necesita. Llora. Llora por sus experiencias vacías, por los consejos que no sigue y por la impotencia de no poder salir de esa sordidez. Sólo es otro día más.
Ahora es demasiado tarde, princesa...
viernes, 3 de abril de 2009
Aviones que no despegan
-No.
-Nunca cumples lo que prometes.
-Lo intenté.
-Siempre lo intentas. Hay veces que no vale sólo con eso. Ya no me vale sólo con que lo intentes.
-Un tipo me dio una paliza y me obligó a quedarme. Dijo que no podía volver a dejarte sola.
-¿Quién?
-La persona que más te quiere en este mundo. Alguien a quién le mata verte llorar.
-¿Quién?
-Yo.
estamos prohibidos.
Aviones que se escapan
-A veces sí... cuando se rompe el mundo.
miércoles, 1 de abril de 2009
Pequeña gran superpotencia
- Le oyó gritarla. Otra vez. Cerró los ojos y se retorció el lóbulo de la oreja intentando calmarse. La angustia que le oprimía el pecho no desapareció. Entonces la vio. Tenía la parte derecha de la cara cubierta de sangre. La sangre le manchaba el jersey blanco que le había regalado por su cumpleaños. Las manchas de sangre no se quitaban fácilmente y menos en telas tan delicadas. Habría que tirarlo, pensó. Recordó su cara al abrir el regalo, se lo puso, lo estrenó esa misma mañana. Vas a parecer una puta, había dicho. Lo había hecho a propósito.
Seguía de pie mirándola avergonzada, como si hubiese hecho algo malo. Miró otra vez la sangre y vio como una gota recorría su cara, accidentada de antiguos golpes, hasta llegar a la barbilla, dónde se deslizó cayendo en el jersey blanco, su regalo de cumpleaños. El resto de la sangre no importaba, solo esa pequeña gota impertinente. Volvió a mirarla, la sangre provenía de una brecha en la ceja, no parecía grave.
La gota que había caído al jersey se tornaba marrón oscuro a medida que se iba secando. Por fin, ella habló: “No te preocupes”, dijo, “frotaré bien y quedará como si lo acabara de estrenar”casi sonrió.
“Lo acabas de estrenar... esta mañana.”
De repente sintió como si se hubiera liberado de algo, sintió una ligereza que la hizo sonreír, una mano amiga que la guiaba, no tenía que pensar, solo dejarse llevar, era un consuelo. Sin dejarla reaccionar la apartó y abriendo suavemente la puerta entró en el salón. Él no la miró, estaba viendo la tele. Se dirigió al equipo de música y lo encendió. La dulce voz de Quique González se escucho en toda la casa, muy alto.
“Quita eso”gruño sin levantar la vista de la tele. Le miró como si fuese la primera vez que le veía y le sonrió.
“¡Que lo quites!”ordenó poniéndose colorado de furia. Sin mirarle se volvió hacia la silla más cercana y con una fuerza que jamás había sentido la alzó por encima de su cabeza y le golpeó fuertemente en la nuca.
...Te vi bailar bajo la lluvia,
y saltar sobre un charco de estrellas...
Un golpe seco, limpio, sin sangre, que la llenó de fuerza. No era bastante. Tenía que sangrar, tenía que ver su sangre resbalar como había visto la de ella.
...Te vi bailar bajo la lluvia,
esperando la luna llena...
Esa mañana no la había felicitado. Volvió a la carga, esta vez en la cabeza.
...Volverás a reírte de veras,
cuando creas que estaba perdido,
volverás a reírte de veras,
si te quedas conmigo...
Como si hubiera abierto un grifo la sangre comenzó a derramarse sobre el suelo, roja libertadora.
...Te vi bailar bajo la lluvia,
te limpió el corazón de arena...
No era suficiente, seguía vivo, podía sentir su furia opresora, aún ahora que estaba inconsciente.
...Te vi llorar bajo la lluvia,
quién te hubiera quitado la pena...
Descargó toda su fuerza en el último golpe, partiéndole la silla en la cabeza.
...Volverás a reírte de veras,
cuando creas que estaba fundido,
volverás a reírte de veras,
si te quedas conmigo...
Tiró los pedazos de silla que aún sujetaba y respiró hondo, hasta ese momento no lo había notado, se había quedado sin aliento.
...Llevame, llevame, llevame...
y te vi bailar bajo la lluvia.
Levantó la vista y la vio parada en la puerta, mirándola. Había acabado. No volvería a pegarla el día de su cumpleaños. No volvería a pegarla. Nunca. -
martes, 31 de marzo de 2009
40 d.A.(después de Alicia)
Sonrio y miró alededor de la habitación buscando su cámara, aquello era un completo desastre, en la habitación reinaba el caos más absoluto, él era un maniático del orden, pero cuando estaba con ella no podía pensar en otra cosa que no fueran el arte o ella, era su musa, su angel, su vida... Cogió la cámara y la encuadró tumbada en la cama, dormida, con la misma belleza inocente y arrolladora que a los dieciocho. Arrolladora era la palabra, la palabra que describía, no sólo su belleza, sino también a ella. Recordaba la primera vez que la había visto, era un 6 de mayo y el cielo se caía sobre Roma vaciando las calles de gente y convirtiéndolas en pequeños riachuelos, isolata la pioggia, llevaba un paraguas rojo cerrado, el pelo le caía empapado sobre los hombros, caminaba lentamente, en sus mejillas se mezclaban la lluvia y las lágrimas. Salió al balcón y entonces la vió, muy pequeña, tras su objetivo, trató de robarla el momento sin que lo advirtiera, pero se giró y con una mirada que hizo ondear el aire fue ella quién le robó el alma.
sábado, 28 de marzo de 2009
Y es que ella es tan pequeña...
Dices que yo no tengo casi nada en la cabeza
me miras, me juzgas, me condenas,
¿qué importa mi opinión?
lunes, 23 de marzo de 2009
Elefantes rosas de papel
Pablo hacía elefantes rosas de papel.
Pablo tocaba canciones de los Rolling con la guitarra.
Pablo boxeaba los martes y los jueves, porque no quería hacer barbaridades.
Pablo tenía los ojos brillantes cuando la regalaba elefantes rosas de papel.
Pablo se mordía el labio cuando quería gritar y hacer una barbaridad, porque había vuelto a oír al monstruo gritar a su mamá.
Pablo temblaba cuando se lo contaba a la princesa y ella se ponía pálida y le sujetaba.
Pablo abrazaba a la princesa y lloraba en su hombro, para que nadie le viera, sólo ella sabía por qué Pablo estaba triste.
Su mamá escapó del monstruo y Pablo sonrió, pero le dejó sólo con él.
Pablo no sabía por qué a la princesa le gustaban tanto sus elefantes rosas de papel.
Pablo invitó a la princesa a su casa porque quería decirle algo importante.
El monstruo quiso atacar a la princesa.
Pablo no pensó.
Pablo dejó un elefante rosa de papel sobre la mesa.
Pablo no quería que el monstruo volviese a hacer daño a nadie. Y menos a ella.
Pero el monstruo tenía escrito la palabra fracaso en la frente, que los días de lluvia como aquel, suele rimar con muerte.
El elefante rosa de papel que estaba encima de la mesa llevaba los suspiros de Pablo escritos en la trompa, Te quiero, decía.
Pablo no volvió a hacer elefantes rosas de papel.
Pablo no volvió a tocar a los Rolling.
Pablo no volvió a boxear.
Pablo nunca besó a la princesa.
Pablo fue enterrado un día de lluvia.
Desde entonces no ha dejado de llover en Madrid.
Desde entonces Buenos Aires perdió toda su luz.
no te mereces lo que quieres.
martes, 17 de marzo de 2009
Leyendo en tus sonrisas
-Hola profe...
-Hola Cristina.
Decidió ignorar las miradas cómplices que intercambiaron ante su respuesta. Sabía como le miraban algunas de sus alumnas, pero mientras atendiesen en clase el motivo por el que lo hicieran no le preocupaba, tal vez conseguiría que les picase la curiosidad y se interesasen por la historia o por algo. Aún estaba en esa edad en la que creía que podía cambiar el mundo enseñando, que podía hacerles entender que conseguirían el mundo con sólo proponérselo, que harían algo importante. Complejo mesiánico había dicho ella cuando les soltó aquel discurso en clase, ella también creía lo que les había dicho, pero su personalidad estaba afectada por una continua lucha entre el nihilismo que le inspiraba aquel ambiente y los ideales en los que se empeñaba. El jaleo se extendía por la planta de abajo, mientras esperaban para entrar en clase de música y allí estaba ella, sentada en el banco frente a la puerta del aula de música, leyendo. Reconoció la portada del libro, 1984 y sonrió, dudaba que la mayoría de sus compañeros llegaran a leer ese libro alguna vez, ella tenía quince años y leía cosas que él no llegó siquiera a conocer hasta la universidad. Se acercó a ella.
-¿Estás leyendo 1984?-levantó la vista, molesta ante la interrupción, pero le cambió el semblante al comprender su pregunta.
-Sí
-¿Y te está gustando?
-Claro.-no le gustaban las preguntas obvias.
-Deberías leer "Un mundo feliz"... es interesante también.-sonó de nuevo la sirena que marcaba el comienzo de la última clase.
-Gracias, cuando termine este lo miraré...-cogió su cartera y se reunió con sus compañeros.
-Lucía
-¿Qué?
-De Aldus Huxley.
Una sonrisa, luminosa como su nombre, dio sentido a aquel jueves gris.
decir la verdad constituye un acto revolucionario.
lunes, 16 de marzo de 2009
Suspéndeme
-Señorita, me gustaría que desocupara mi mesa, si es posible...
Todos se giraron al escuchar su voz y le examinaron de arriba a abajo, sorprendidos, conocieron al nuevo profesor de historia. Menos ella, ella le dirigió una mirada burlona y con una voz fingidamente humilde cargada de ironía e impertinencia le respondió.
-Claro, perdona, profe...
Se sentó delante, en primera fila, con aquellos enormes ojos cargados de sarcasmo muy abiertos y el boli en la mano. Le estaba desafiando. Y eso le encantó. Aceptó gustoso y comenzó la clase con la pequeña revolucionaria muy atenta y el resto de la clase mirándola divertidos, esperando que su fuerte carácter hiciera explosión en cualquier momento.
sábado, 14 de marzo de 2009
Girando en cuadrados
Al fin ocurrió lo que una musa un día le inspirara al primer gran poeta de la humanidad, el inventor de la palabra que a ellos tanto reparo les producía. Él sintió como su sonrisa se metía en sus sueños y como le dolían esos ojos, los más tristes de Madrid, los de ella. Ella se dejó llevar por la risa infantil de aquel niño enfadado con el mundo que había decidido robarla el alma con su maquina de capturar momentos. Y ambos encontraron las sonrisas perdidas, los sueños olvidados en el autobús y las melodías extraviadas en el corazón. Él dejó de llegar tarde a clase los jueves y ella se olvidó de sus complejos. Media hora antes de clase sofocaba las ansias percusionistas de sus corazones.
Lo bueno de escribir tú las historias es que puedes cortarlas y no contar el final, porque todas las historias, por bonitas que sean tienen final, yo decido dejar un final abierto y quién sabe, quizás algún día puedan contármela ellos :)
-¿Crees en los cuentos de hadas?
-No, pero creo en las personas.
miércoles, 11 de marzo de 2009
El encantador caballero...
Mil perdones por el retraso: exámenes :)
lunes, 2 de marzo de 2009
A miel y humo...
Mañana un poquito más...
una estrella azul del rock
sábado, 28 de febrero de 2009
Arena entre las uñas
sábado, 21 de febrero de 2009
Concesión por tiempo indefinido
-Cambiará de opinión continuamente, sin ningún motivo aparente...
Estas son las características principales que debes tener en cuenta si vas a ocupar una parcela en el mundo de la chica que no sabe hablar de verdad:
Interesados: Sonrian a pesar de todo.
miércoles, 18 de febrero de 2009
y el chico que robaba momentos...
La chica que no sabía hablar de verdad escribía cosas en un papel mientras la terrible bruja hablaba de cosas sin importancia, que jamás harían sonreir a nadie. Escribía cómo la princesa de la nada se dejaba fotografiar por el chico que roba momentos esperando que fuera capaz de robarle el alma y borrar de ella, tal vez con photoshop, la sonrisa de Miguel. Pero el chico que roba momentos tiene su propia historia y sólo quiere robarle el alma a Cenicienta. La malvada bruja porrumpió en un repentino ataque de tos y murió, pero sólo por 24 horas, quién sabe, tal vez para entonces Miguel haya perdido el miedo a trepar...
domingo, 15 de febrero de 2009
Princesa de la nada
Cosasnotanpersonales :)
Eme
martes, 10 de febrero de 2009
Ruido de escarcha

Rock & Roll para ser libres, como el viento.
miércoles, 4 de febrero de 2009
Lejos del mar
-¿Qué escuchas?-ella le miró fija e intensamente con los ojos más tristes del universo, como si su mundo se estuviese acabando y le respondió.
-Nada, pero así me dejan en paz...
Te está perdonando a gritos...
viernes, 23 de enero de 2009
Por analogía...
Valiente, sin sentido común, cobarde, pudorosa, incapaz de mostrar lo que siente, incapaz de ocultar lo que piensa, escéptica(de las de verdad), ilusa, credula, madura, infantil...
Es tantas cosas que no es nadie, sólo Helena...
Dijo lachicaquenosabedescribirseyporesodescribealosdemás.
Flashes en la oscuridad metromadrileña... por ejemplo.
sábado, 17 de enero de 2009
Microsuspirossecretos
-Que nos jodan.
-Que vulgar se ha vuelto el lenguaje administrativo...
Ojos cansados, sombras moradas que cuentan el secreto de tus noches en vela, a su alrededor, con cada parpadeo, nacen arrugas prematuras, prueba de tu agobio, de tu impotencia...
Historia del mundomundial
jueves, 8 de enero de 2009
Mañanas metromadrileñasbajocero

Que absurdo hablar cuando no tienes nada que decir. Y que frío hace en el metro por las mañanas. La gente no mira raro al que canta en el metro pero si al que hace fotos, será que aún piensan que puedo robarles el alma, no andan desencaminados, mi cámara es de esas...
Sintió la necesidad de robarle ese instante, porque había tarareado su canción.
Historias del metro contadas por una adicta a los bostezos y las sonrisas de las sieteymedia del chico del Ipod.
Eme