Abarca mundos, pero nunca intentes abarcarme,

almaceno tu palabrería más ruidosa con sólo mirarte.

Walt Whitman.

domingo, 23 de agosto de 2009

In the sky, with diamonds...

Los ojos teñidos de muerte y una sonrisa de falsa resignación, deseando acobardada la fe que jamás tuvo. Nunca había pensado en ello, nunca tuvo miedo, nunca la vio como algo real. Este final no era para ella, una cama, poca luz y mucha gente alrededor, pero no tuvo fuerzas ni valor para levantarse de la cama, dejar esa horrible habitación y morir bajo la lluvia, como en las películas de los años cuarenta, como aquellas heroínas románticas.
No pensaba en la gente, había pensado mucho en la gente últimamente. Sólo pensaba en la muerte. Iba a morir en menos de un mes; dejaría de existir, no podía levantarse de la cama, no podía hacer un último viaje, no podía pasear por el parque, sólo podía pensar. Pensar en la muerte. Porque cuando te dicen que vas a morir y no puedes levantarte de una cama con olor a enfermedad sólo puedes pensar en la muerte. Quería dejar algo, una huella, una prueba que constatase su existencia. Había pensado en escribir algo, incluso había pedido un cuaderno, ahora tenía un bonito cuaderno de tapas azules sobre la mesilla, pero no había sido capaz de comenzarlo, era como si empezar a escribir ese cuaderno lo convirtiese todo en real, no había tenido valor.
INSTRUCCIONES PARA SEGUIR SONRIENDO CUANDO YA NO PUEDA OBLIGAROS,
decía la primera línea.
-Todos los días, sobre todo los tristes, tenéis que escuchar la música con el volúmen reglamentario, es decir, el que haga temblar los muebles de la vecina.
-Los martes, tenéis que doblar la ración de regaliz, para que la semana no se os haga tan larga.
-Nunca perdáis el tiempo.

Y le seguía una línea tachada, como si se hubiese arrepentido de algo que pensaba aconsejar. Unos renglones más abajo continuaba con aquella caligrafía tan suya.
No sé, creo que tampoco lo he hecho tan bien con mi vida como para deciros a vosotros qué hacer con la vuestra, así que, solo una cosa más: por favor, SED FELICES.
Al final siempre acabo haciendo las cosas mal y tarde, ya no voy a poder llenar este cuaderno de historias, sonrisas, personajes, lugares ni fotos, como debería haber hecho. No importa, creo que tú podrás hacerlo mejor, es mi única petición, llena este cuaderno de vida, que yo no tengo tiempo.

Y ahora me toca a mí llenar este cuaderno. Porque ella ya no está. Porque tú ya no estás. Te fuiste. Luchando. Hasta con la muerte tuviste que luchar, ni siquiera Ella te lo puso fácil. Pensaba que si no me despedía de tí no sería real, que no te pasaría nada, que volverías a casa como las otras veces. Que infantil. Ahora mal y tarde, como siempre, en eso nos parecemos, tengo que despedirme de tí y acabar lo que tú empezaste.
Eras una persona especial, eras todo lo que una persona puede ser en tan poco tiempo, eras lo que quisiste ser. Tenías una mirada directa, brillante, pasabas por el mundo dejando tu perfume de fresas con nata, regalando sonrisas y fomentando sueños. Creo que nunca llegué a intuir siquiera quién eras. Todavía me pregunto quién sería aquella persona que entró en nuestras vidas, las descolocó y se fue dejándose su luz, Lucía.





Duele usar el imperfecto de indicativo.

8 comentarios:

Dara Scully dijo...

¿Por qué todos los cuadernos bonitos tienen las tapas azules?



miau
de
volumen
reglamentario

Sheena dijo...

Ánimo! :)

Mi cuaderno del hospital tenía las tapas azules

Para mí el regaliz, los miércoles

Besos! (L)

Francisco Javier DC dijo...

Llénalo.

un beso.

pd.- un dia me gustaria pasarte un pequeño texto, si, dejaré aqui el url.

María dijo...

Me encantaría leerlo :)

Lôgän dijo...

Ese cuaderno se empezó a llenar desde el mismo instante que ese deseo se pidió, además, bajo pena de perder el alma, los deseos que se piden desde una cama cuando ya las fuerzas llegan al fin son imperativos legales, emocionales y todo tipo de adjetivo que acabe en -ales...

PS: no sería pólvora lo que oliste, al menos no viniendo de un relato de un frustrado escritor de novela negra, pues la pólvora me queda siempre mojada, pero gracias por pasarte y leer

Sab dijo...

hey! soy de "las golosinas no tienen sentido, por eso son golosinas". Me encanta tu blog. y gracias por haberte hecho seguidora! yo ya soy tu fan también, pero cambié de dirección mi blog, ahora es http://elquesoenmismacarrones.blogspot.com
un beso!

rockmantica dijo...

"era como si empezar a escribir ese cuaderno lo convirtiese todo en real"

Traduciste en palabras lo que muchas veces siento. Me encanto este texto, de verdad, nada más que decir.

Besos! (:

Favio dijo...

Lucy...




me gustó mucho :) seguro ya viste a través del universo no??